ANIMO

Nunca tuve valor para decir ciertas cosas, y os aseguro que no será hoy cuando las cuente (aunque uno nunca sabe lo que terminará escribiendo…).

La cuestión es que hoy tengo entre manos otra de esas pequeñas “pajas mentales” a las que tan acostumbrados os tengo, por mucho que haga bastante tiempo que os tengo abandonados.

¿Qué decir? , ¿qué pensar?, ¿qué hacer? Si os digo la verdad, no tengo la respuesta a ninguna de esas preguntas, y es por esa razón, y no por ninguna otra por la que escribo esto a estas horas de la noche… Siendo sincero, llevo bastante tiempo sin hacer nada realmente de valor, desanimado y sin ninguna otra ocupación aparte de matar el tiempo sin hacer nada más productivo que buscar trabajo, pasar horas delante del ordenador y pegarme alguna que otra fiesta ocasionalmente disfrazando la apatía que realmente siento por dentro, y es que en verdad es así, por dentro me siento mal conmigo mismo, culpable de estar donde estoy en la época que me ha tocado vivir. Diplomado universitario, a un tanto de terminar un curso que me dará el título de graduado (oh Bolonia…), con algo de experiencia laboral, un carácter abierto a nuevas experiencias y con unas ganas de comerme el mundo que no os podéis ni imaginar, y sin embargo, en casa sin nada que hacer.

Como yo somos muchos pero, tal y como dijo Thomas Hobbes, el ser humano es egoísta por naturaleza, así que en estos momentos centro en mí el ejemplo. No me falta de nada, y por eso no debería de quejarme, y más viendo algunos de los dramas sociales que se ven hoy en día, pero no por ello voy a disfrazar mi frustración al igual que hago normalmente, ¿no? Este blog es una ayuda, una válvula de escape, así que la aprovecho.

Me considero capaz, resolutivo, ansioso por tener esa oportunidad que me abra un camino hacia un cambio en la vida, en la forma de ver las cosas y, por supuesto, a llegar a una madurez total, y soy capaz de dar todo a cambio de muy poco, y la verdad es que es menos lo que pido que aquello que realmente creo que merezco, pero ese es otro asunto.

Divagaciones y noches en vela –esta misma sin ir más lejos- me han llevado a ampliar mi rango y a irme más lejos de aquello que podría haber pensado. Como ejemplo pondré que estoy enviando curriculums ya no solo fuera de Murcia y Madrid, sino a sitios como Inglaterra, Suiza, Alemania…

No me doy por vencido, y aunque a veces me dé por escribir mierdas como esta, mi único camino es seguir hacia delante, así que aquí estaré, firme como una jodida roca y trabajando por trabajar y seguir ese camino que me he propuesto seguir y que espero no cambiar a no ser que sea para bien.

A todos aquellos que estéis en mi misma situación: ¡ANIMO! No olvidéis que sois unos campeones y que más tarde o más temprano os comeréis el mundo.  

La parabola

El día ha sido largo, y han pasado muchas cosas. Aun creo recordar el momento en que me levanté, animado y con ganas de comerme el mundo. Recuerdo que salí de casa dispuesto a hacer todo lo posible y aprovechar el día, tomármelo como una oportunidad única, una oportunidad de mejorar, de sentirme mejor conmigo mismo y ayudar también a los de mi alrededor.

Al salir caminé con un destino concreto, pero sin saber lo que en el camino me encontraría. Conocía la meta, pero no sabía el camino, aunque podía intuir que me iba a llevar por sitios muy dispares donde encontraría todo tipo de gente, y efectivamente así fue.

Cuando pisé la calle tuve uno de los primeros encuentros, el primero de los amigos que me iba a encontrar durante el día, y puedo asegurar que hicimos buenas migas. Teníamos muchas cosas en común y compartíamos metas y ganas de comernos el mundo. Le pregunté si quería acompañarme, porque siempre es bueno ir acompañado en los caminos cuando a pesar de saber la meta, no conoces el camino. Con este nuevo amigo, llamémoslo Voluntad, compartí mis primeros pasos. Conforme andábamos nos dábamos cuenta ambos de que queríamos lo mismo, y que estábamos dispuestos a cualquier cosa por hacerlo y cumplir así nuestros sueños y aspiraciones. Era una persona agradable, de buenas maneras y alegre conversación. Siempre se le veía muy positivo y con ganas de comerse el mundo…

Conforme pasaban las horas y se acercaba el medio día veíamos que seguíamos caminando sin saber muy bien por donde, pero a pesar de ello caminábamos sin pensar, solo con la aspiración de llegar a donde deseábamos. Fue en éstas que se nos presentó delante una persona preguntando hacia donde íbamos. Nosotros le contestamos que íbamos a la meta, en busca del fin del camino. Este extraño sujeto nos preguntó que si podía acompañarnos, y nosotros alegres por tener otro compañero de viaje accedimos encantados. Nuestro nuevo compañero de viaje se llamaba Tesón.

Ahí estábamos los tres: Voluntad, Tesón y yo caminando alegremente, charlando y hablando acerca de nosotros mismos, dándonos cuenta de que teníamos mucho en común, pero por encima de todo lo que teníamos en común estaba el hecho de que los tres compartíamos una meta, nuestro fin del camino.

Caminábamos los tres tan alegres que no nos dábamos cuenta de que nos iban siguiendo. Había una sombra que nos acechaba y que en ocasiones se colocaba delante nuestra para intentar equivocarnos el camino o simplemente gritarnos desde atrás para despistarnos y hacer que no viéramos bien por donde íbamos a dar nuestro siguiente paso. Fue una suerte poder darnos cuenta de que esta sombra estaba ahí, porque estoy seguro de que muchas cosas habrían podido cambiar de no ser por Destino, un guía que nos encontramos y que nos advirtió de que Dudas, un malvado ser nos estaba acechando y que pretendía llevarnos por caminos equivocados. Después de las advertencias de Destino, y ya conociendo la existencia de Dudas continuamos nuestro camino atentos de no equivocarnos y conscientes de que siempre íbamos a tener a un malvado “compañero” de viaje del que tendríamos que llevar mucho cuidado a partir de ese momento.

Recuerdo que justo cuando el sol estaba en lo alto del cielo nos cruzamos con un personaje que iba cantando a voz en grito. Se le veía muy alegre y risueño, y quisimos preguntarle el porqué de su gozo. Alegría, nos contestó él. – Alegría porque soy una persona afortunada. Nosotros reímos con él, y le invitamos a venir con nosotros. Accedió encantado cuando le dijimos que íbamos a la meta, al fin del camino. Cuando le preguntamos por su nombre el nos contestó que se llamaba Amistad.

¡Que gran tropa formábamos Voluntad, Tesón, Amistad y yo! ¡Que buenos momentos pasamos durante el día! Caminábamos y reíamos, y mas ahora que Amistad nos divertía a todos con sus bromas y sus chistes. Tan contentos íbamos que nos descuidamos un poco, y este descuido nos valió una nueva jugarreta de Dudas, que seguía acechando desde las sombras. Dudas, dentro de su maldad intentó una ver mas hacernos errar el camino, pero por suerte nos dimos cuenta a tiempo y pudimos recuperar el tiempo que su trampa nos había hecho perder. Menos mal que hacíamos un buen equipo de viaje, y que tanto Voluntad como Tesón o Amistad eran unos expertos viajeros que sabían como enfrentarse a cualquier contratiempo que el camino o el propio Dudas pudiera acarrearnos.

Al llegar la tarde decidimos descansar un poco. Aprovechamos el descanso para seguir conociéndonos mutuamente, y fue hablando con ellos cuando mas acabé conociéndome a mi mismo. Me contaron sus experiencias en viajes pasados y aquello que perseguían, lo que les quitaba el sueño por las noches y aquello que realmente temían. Hablando con ellos me sentí tan claramente identificado que tomé por míos sus temores, sus objetivos, sus formas de hablar y de ser. Podría decir que me enriquecieron, me hicieron convertirme en una persona diferente a la que era al principio del día, al principio del viaje. No sabía porque, pero me daba cuenta de que aún quedaba mucho día por delante y tenía la impresión de que aún iban a cambiar mucho las cosas para mí.

Cuando reanudamos la marcha nos cruzamos con otro caminante, otro compañero de camino que perseguía la meta, el fin del camino. Inmediatamente nos preguntó si podía acompañarnos, y nosotros, encantados de tener otro compañero de viaje, lo recibimos con los brazos abiertos. Nuestro nuevo compañero de viajes se llamaba Amor, y podríamos decir que era una persona muy especial porque igual en un momento estaba de buen carácter, alegre y sonriente como si no tuviera otra cosa que hacer más que agradar, que justo después te miraba y despreciaba como si fueras lo más repulsivo que hubiera visto en su vida. A pesar de ello Amor era un fantástico compañero de viaje, y no podríamos decir que realmente tuviéramos ninguna queja de él, porque si bien tenía su carácter especial, supimos al instante que iba a ser parte fundamental de nuestro viaje, cosa que efectivamente así fue.

La tarde se cernía sobre nosotros, y seguíamos nuestro viaje caminando y sabiendo que el malvado Dudas siempre estaba al acecho con sus trampas, pero aún así caminábamos sin miedo a nada, ya que en el momento en que Dudas intentaba una de sus tretas, siempre estaban ahí Voluntad, Tesón, Amistad o Amor para impedir cualquier perjuicio.

Solo hubo una ocasión en la que caímos en una de las trampas de dudas, y realmente no debería de decirlo en plural, ya que fui yo solo el que se metió en la trampa. Recuerdo que mis queridos compañeros de viaje me advirtieron de que aquel camino por el que me iba a meter era una de las trampas de dudas, pero a pesar de ello me empeñé en tomarlo, y cuando me quise dar cuenta estaba cayendo… ¿Acaso no sabía lo que hacía? Estoy seguro de que si que lo sabía, pero a pesar de ello me metí de fondo en la trampa, pero por suerte, mis valientes compañeros de viaje consiguieron rescatarme. Voluntad con sus palabras, Tesón con sus esfuerzos, Amistad con su cariño y Amor con su apoyo me ayudaron, me sacaron del agujero donde me había metido, animándome a seguir con el camino por muy largo que se hiciera, y así, de esa manera volví a la senda correcta, a la que realmente debía seguir y de la que no debería haberme desviado.   

Recuerdo que ha sido un día largo, y lo puedo decir ahora que estoy viendo que termina cuando miro atrás y veo todo lo que en este largo día me ha pasado. Junto con mis amigos conseguí llegar a la meta, al fin del camino, y al mirar atrás pude ver que realmente no había sido tanto lo recorrido, solo un breve trecho dentro del camino de la vida, pero aun así aprendí la lección de que en el camino, todo paso que se da, por pequeño que sea, es importante. Y ya no solo eso, cualquier paso es importante, pero casi tan importante como el ver por dónde vamos es el hecho de que en todo camino que recorremos, nuestros compañeros son parte fundamental, ya que nos apoyan en cada momento, a cada paso que damos, ya sea con sus palabras o incluso por el mero hecho de estar ahí cuando se les necesita.

Gracias a todos los que me habéis acompañado en estos tres años. Puedo aseguraos que ha sido un viaje largo, pero siempre es bueno contar con tan fantásticos compañeros de viaje como vosotros.

Rafa.

divagaciones

Sé que llevo un tiempo que os tengo abandonados, mis queridos amigos, pero en mi defensa diré que he andado algo ocupado entre unas cosas y otras, os lo puedo asegurar. Voy a intentar retomar mi vena de bloguero con ganas y con asiduidad, ¡sobretodo con asiduidad!

No sé si sois de los que salen a pasear sin rumbo fijo, sin saber a dónde ir, simplemente caminar y pensar, o sin pensar, lo mismo da. Yo soy de los que va andando a todas partes, y ya no solo porque me guste, sino porque no tengo otro medio de transporte propio (coche ni similar). Cuando camino me gusta pensar ya no solo en lo que voy viendo en las junglas urbanas que nos rodean, sino en algo que por llamarlo de alguna manera diremos que son “mis cosas”.

Ayer por la noche, volviendo a casa después de una buena sesión de estudio me dio por pensar. Quizás fuera por la hora, altas horas de la madrugada, o por lo que fuera, pero una vez más me dio por plantearme las cosas desde distintos puntos de vista. Quienes somos, de dónde venimos, a dónde vamos… Mis preguntas puede que no sean tan filosóficas, pero no por ello le doy menos importancia. Yo soy más bien de los que se pregunta QUÉ SOY y sobretodo QUÉ QUIERO SER. Creo que todos somos humanos, y a todos nos asaltan de vez en cuando las dudas, pero no quiero que penséis que soy algo neurótico, solo quiero que entendáis que a todos nos pasa más de una vez lo mismo. Es como una rutina, creo yo, que te ataca cuando ves de cerca el final de algo, el final de un ciclo o un trabajo que te ha llevado mucho tiempo y esfuerzo. Pesares ya no solo de uno mismo, sino también de todos aquellos que nos rodean y que nos animan. Puede que alguno de vosotros ya se imagine por donde voy, que no es otra cosa que el hecho de que me veo cerca de terminar mi carrera, los estudios a los que he dedicado los últimos tres años, y hago balance de todo lo que me ha acontecido en ese periodo…

¿Cuál es el comienzo de todo esto? A mi buen entender, creo que no es otra cosa que el inicio del periodo de exámenes el que ha provocado que todas estas cosas me ronden por la cabeza, y puedo asegurar que no es por miedo ni nada por el estilo, sino por ganas de terminar, de verme convertido en una “persona de provecho”. Sinceramente, creo que tengo más ganas de terminar por ver la cara de mis padres, familiares y amigos que por mi mismo.

Me siento una persona realizada, pero no conforme con lo que tiene, creo que la palabra adecuada sería ambicioso, pero siempre dentro de unos límites. Quien me conoce un poco puede decir que no soy persona que avasalle o que pise a quien sea con tal de conseguir sus fines, más que nada porque creo firmemente que por encima de las personas hay siempre una serie de instituciones, ya sea la propia amistad, una asociación, una agrupación… que se merecen algo más que la ambición personal de cualquiera. Puede que mis valores no sean compartidos por muchos de vosotros, mis queridos lectores, y respeto que no sea así, pero creo que toda forma de pensar en esta vida debe de ser respetada a pesar de que no se comparta. Me vais a permitir que a colación con lo que acabo de decir cite una famosa frase que se atribuye a Voltaire: No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo"  Creo que resume lo que acabo de decir, ¿no creeis?

Discurso de graduacion.

Se que muchos de vosotros os quedasteis con ganas de poder venir a la graduacion, y que conste que no lo digo con ningun toque de presuntuosidad, ya que solo hago repetir lo que me habeis transmitido. De esta manera, y como pequeña muestra de lo que fue el acto en si, os copio el discurso que tuve el placer y honor de poder redactar y leer ante el auditorio en representacion de todos mis compañeros y tambien os remito a un enlace con la noticia publicada en una conocida pagina de noticias juridicas de Cartagena (http://www.cartagenadeley.com/www/index.php?option=com_content&view=article&id=3938:qjovenes-pero-altamente-preparadosq&catid=1:noticias&Itemid=1

 

HACE YA TRES AÑOS QUE, SENTADO CON MIS PADRES, LES HABLÉ ACERCA DE LA POSIBILIDAD DE ESTUDIAR LA DIPLOMATURA DE RELACIONES LABORALES, DE CURSAR UNOS ESTUDIOS MUY COMPLETOS Y CON INNUMERABLES SALIDAS PROFESIONALES, YA FUERA COMO GRADUADO SOCIAL, EXPERTO EN RECURSOS HUMANOS, PREVENCIONISTA O CUALQUIERA DEL EXTENSO CAMPO QUE ABARCAN LOS ESTUDIOS POR LOS QUE HOY NOS GRADUAMOS. ERA EL AÑO 2007.

HOY, COMO TODOS SABÉIS, ESTAMOS EN EL AÑO 2010, Y HA LLEGADO UN DÍA MUY IMPORTANTE PARA NOSOTROS: EL DÍA DE NUESTRA GRADUACIÓN.

ES POR ELLO QUE SOLO PODEMOS DAR LAS GRACIAS A TODOS LOS QUE HOY NOS ACOMPAÑÁIS Y QUE NOS HABÉIS ACOMPAÑADO DURANTE ESTOS AÑOS ANIMÁNDONOS EN LOS MALOS MOMENTOS Y DISFRUTANDO JUNTO A NOSOTROS DE LOS BUENOS, QUE HAN SIDO MUCHOS.

A TODOS, FAMILIA, PROFESORES, AMIGOS: GRACIAS DE TODO CORAZÓN.

ESTOS AÑOS HAN CONSTITUIDO PARA TODOS LOS QUE HOY NOS GRADUAMOS, UN TIEMPO EN EL CUAL HEMOS TENIDO LA VERDADERA SUERTE DE CONOCERNOS MUTUAMENTE Y DE FORMARNOS, YA NO SÓLO COMO ALUMNOS UNIVERSITARIOS, SINO COMO PERSONAS.

AUN PUEDO RECORDAR ESOS PRIMEROS DÍAS DE CLASE, LAS PRESENTACIONES QUE HACÍAMOS DE NOSOTROS MISMOS ANTE NUESTROS COMPAÑEROS Y PROFESORES.

NO ME PUEDO OLVIDAR DE ESA COMPAÑERA QUE NOS DECIA QUE HABIA PASADO UNA “ETAPA REBELDE” (MIRADA A VIOLETA), NI DE UN PERSONAJE (DICHO CON TODO EL CARIÑO DEL MUNDO) QUE SIEMPRE LLEGABA Y SIGUE LLEGANDO TARDE A CLASE, ESO SÍ, CON SUS TACONES, Y HACIENDO LAS CORRESPONDIENTES PARADAS PARA HABLAR CON LOS COMPAÑEROS YA EMPEZABAMOS A DARLE EL FOLLON A PAQUI, Y PARA CUALQUIER COSA BAJABAMOS A PREGUNTARLE Y VOLVERLA LOCA.

RECUERDO ESAS CLASES CON JUANJO Y LOS DEBATES QUE NOS MONTÁBAMOS.

A MARISA, SIEMPRE INSISTIENDO EN LOS EJEMPLOS, HOY EN DIA TE PUEDO ASEGURAR QUE TODAVIA LOS RECORDAMOS.

LAS RISAS CON JOAQUÍN, O, INCLUSO, LA CAÍDA DE NUESTRA QUERIDA ISABEL, QUE NOS MANTUVO APARTADOS DE ELLA POR UN TIEMPO.

ESTÁBAMOS EMPEZANDO UNA NUEVA ETAPA, Y NOS QUEDABAN AUN DOS AÑOS POR DELANTE QUE NOS MOSTRARÍAN TODO LO BUENO DE NUESTROS ESTUDIOS, DE NUESTROS COMPAÑEROS Y PROFESORES.

ESE PRIMER CURSO TERMINÓ Y PASAMOS AL SEGUNDO, DONDE YA ENTRABAMOS MÁS AUN EN MATERIA Y LA COSA SE PONÍA MÁS SERIA PARA TODOS.

SEGUNDO FUE UN CURSO DONDE TUVIMOS DE TODO.

PACO PAGÁN NOS ENSEÑÓ LA “BIBLIA” DE TODO ESTUDIANTE DE RELACIONES LABORALES, QUE NO ES OTRA QUE LA LEGISLACIÓN LABORAL Y DE SEGURIDAD SOCIAL. NO SÉ POR QUÉ DESDE ENTONCES NUNCA SALGO DE CASA SIN ELLA.

MIGUEL, QUE GANÓ SU OPOSICION, NOS PONÍA CASOS PRÁCTICOS DONDE NOSOTROS ÉRAMOS LOS PROTAGONISTAS -POR SUPUESTO, TODO ELLO DESDE SU ATRIL MARAVILLOSO-.

MATÍAS NOS EXPLICABA EL COMPLICADO FUNCIONAMIENTO DE LOS SINDICATOS Y MANOLO NOS ADENTRABA EN LOS RECURSOS HUMANOS.

FUE UN AÑO MUY COMPLETO.

RECIBIMOS A UN NUEVO COMPAÑERO ENTRE NOSOTROS, JUAN LUIS, Y CONTINUAMOS PASANDO BUENOS RATOS, TANTO DENTRO COMO FUERA DE CLASE. PERO EL TIEMPO PASABA, Y JUNIO SE NOS VENÍA ENCIMA. AUN RECUERDO EL AGOBIO QUE TENIAMOS MÁS DE UNO, PERO, POR SUERTE, SALIMOS DE ÉSA Y LLEGAMOS AL TERCER CURSO, QUE NOS ACERCABA MÁS AUN AL FINAL.

TERCERO, ¿QUE DECIR DE TERCERO?

POR LO PRONTO, DECIR QUE INCLUSO HEMOS AUMENTADO EN NUMERO: YA NO SOMOS 21, SINO 21 Y MEDIO, ¿NO MONTSE?, PERO CREO QUE TODOS RECORDAREMOS ESTE AÑO, YA NO SÓLO POR LAS CLASES, SINO PORQUE SIGNIFICA EL FINAL DE UN CICLO, EL FINAL DE UNOS ESTUDIOS. PERO QUEREMOS BORRAR LA PALABRA FINAL Y UTILIZAR “PRINCIPIO” PORQUE INICIAMOS UN ESCALÓN MÁS EN NUESTRA FORMACION Y NUESTRAS ESPECTATIVAS SE HAN AMPLIADO A LO LARGO DE ESTOS TRES AÑOS; EL PRINCIPIO DE UNA AMISTAD QUE SIEMPRE ESTARÁ.

EN ESTE AÑO HEMOS CONOCIDO A NUEVOS PROFESORES. DEL PRIMERO AL ULTIMO: PILAR, ANDRES, SALVADOR, LUIS, ALMUDENA, QUINI, PEPE SERRANO Y COMO NO, AL QUE HOY ES NUESTRO PADRINO DE PROMOCIÓN, JOSÉ GRAU RIPOLL, PEPE GRAU.

PODRÍAMOS DECIR MUCHO DE TODOS ELLOS, AL IGUAL QUE DE TODOS LOS PROFESORES CON LOS QUE HEMOS TENIDO EL PLACER DE COMPARTIR CLASES DURANTE ESTOS TRES AÑOS, PERO ESTAMOS SEGUROS DE QUE SIEMPRE NOS DEJARÍAMOS A ALGUIEN, PORQUE HA SIDO TÁNTO LO COMPARTIDO QUE NO SOMOS CAPACES DE RECORDARLO TODO, ASÍ QUE ABREVIANDO Y DIRIGIÉNDONOS AHORA A TODOS ELLOS, SOLO QUEREMOS DECIROS LO SIGUIENTE: GRACIAS A TODOS, Y YA NO SÓLO POR LOS CONOCIMIENTOS QUE NOS HABÉIS TRANSMITIDO, SINO POR VUESTRA CALIDAD HUMANA.

GRACIAS POR EL TIEMPO QUE NOS HABÉIS DEDICADO TANTO EN CLASE COMO FUERA DE ELLA, PUEDO ASEGURAROS QUE SIEMPRE ESTARÉIS EN NUESTRO PENSAMIENTO.

HAY UNA FRASE QUE RESUME TODA ESTA MAREA DE SENTIMIENTOS: ES DE BENJAMIN FRANKLIN Y DICE:

“DIME Y LO OLVIDO, ENSEÑAME Y LO RECUERDO, INVOLUCRAME Y LO APRENDO”.

GRACIAS POR INVOLUCRARNOS

NO SÉ NOS PODRÍA OLVIDAR HACER UNA MENCION ESPECIAL A NUESTRO QUERIDO PEPE GRAU, PADRINO DE ESTA PROMOCIÓN DE DIPLOMADOS EN RELACIONES LABORALES.

PEPE, EN PRIMER LUGAR, DARTE NUESTRA MÁS SINCERA ENHORABUENA PUBLICAMENTE POR TU NOMBRAMIENTO COMO JUEZ.

DESDE ESTA PROMOCION NO PODEMOS DEJAR DE RECORDARTE UNO DE LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL DERECHO: “DAR A CADA UNO LO SUYO”. ESTAMOS SEGUROS DE QUE SIEMPRE SERÁS JUSTO Y EQUITATIVO EN TUS FALLOS, MUCHA SUERTE EN TU NUEVO COMETIDO.

TEN EN CUENTA TAMBIÉN QUE ESPERAMOS PODER HACERTE UNA VISITA POR TIERRAS DE BENIDORM.

DICHO ESTO, AGRADECERTE QUE HAYAS ACEPTADO SER NUESTRO PADRINO, YA QUE CUALQUIER OTRA RESPUESTA POR TU PARTE HABRÍA SUPUESTO PARA NOSOTROS APLICAR EL PLAN B, QUE COMO MUY BIEN DICES CONSISTE EN LLORAR AMARGAMENTE…

QUEREMOS QUE SEPAS QUE PARA NOSOTROS ES UN GRAN HONOR PODER DECIR ABIERTAMENTE QUE ERES NUESTRO PADRINO DE PROMOCIÓN, GRACIAS POR TODO PEPE.

PARA TERMINAR, Y SIN MÁS QUE DECIR, MUCHAS GRACIAS A TODOS Y BUENAS TARDES.

 

 

 

la mirada reprobadora

La espontaneidad es un don que no todos saben (o sabemos, depende de la situación) aprovechar.

 

“La gente camina en la calle

ausente y sin nada que hacer,

viven en mundos monótonos

descansando al anochecer.”

 

No sé si alguno de vosotros conocerá estos famosos versos, pero la verdad es que el significado que implican va mas allá de las propias palabras con las que son expresados.

Quizás muchos no os deis cuenta, pero creerme cuando os digo que normalmente nuestra vida se supedita a un interés que, normalmente, no suele ajustarse a aquello que siempre quisimos hacer, aquello que de pequeños deseábamos para nosotros. Vivimos rodeados de miradas reprobadoras que de una manera o de otra nos marcan un camino que, de forma inconsciente vamos tomando. Un camino que no siempre se ajusta  eso que deseábamos o deseamos.

Mirar en vuestro interior, y corregirme si me equivoco al decir que todos somos actores en una gran obra donde somos a la vez guionistas, actores y directores. Una obra que es nuestra vida, y la de aquellos que nos rodean, en la cual vamos forjando paso a paso aquello que se nos antoja, pero siempre teniendo en cuenta las opiniones de los demás. Me explicare poniendo un ejemplo muy simple. Quien no se ha encontrado una noche con un grupo de amigos en cualquier expendeduría de bebidas espirituosas (dígase bar, pub, discoteca…) y al ver su vaso vacio no ha mirado a su lado y le ha preguntado a cualquier persona con la que esté: “¿nos tomamos otra?”. Puede que suene mal, pero no es más que un simple ejemplo de que necesitamos la aprobación o el apoyo de los demás para llevar a cabo aquello que queremos hacer.

Uno puede entender que a la hora de tomar ciertas decisiones difíciles se consulte a los círculos mas íntimos con el fin de conocer su opinión, de reforzar un pensamiento, pedir ayuda o consejo experto. Pero cuando el límite se abre y hacemos que cualquier decisión que podamos tomar se supedite al qué dirán o al cómo va a reaccionar la gente, perdemos nuestra libertad, ese libre albedrio que se nos dio al momento de nacer.

El principal problema que tenemos es que permitimos que todo esto nos afecte. Admitimos de forma inconsciente que nos importa el qué dirán, y lo hacemos por el mero hecho de coartarnos a nosotros mismos no permitiéndonos ciertas licencias que de otra manera llevaríamos a cabo sin pensarlo, porque es eso realmente lo que queremos y deseamos.

Sé que es difícil de entender lo que quiero decir, pero a pesar de eso no os podéis olvidar de que todos somos libres, en cierta medida, de actuar con la libertad suficiente que queremos, y que aunque sea difícil, el “qué dirán” siempre se puede pasar por alto.

 

Rafa.

P.D. Esos versos del principio fueron escritos por un servidor allá por el año 2002.   

 

Retorno a casa tras la fiesta

noche del jueves al viernes. 5:22 de la madrugada.

 

Puede que atine mas o menos con las letras, uno nunca sabe lo que escribe en este estado hasta que no lo lee al dia siguiente...

 

Me gustaria confirmaros a tod@s que voy un tanto perjudicado, y que aquello ke apuntaba como una pekeña reunion social entre dos amigos se ha convertido en un lio nocturno entre uno al que le dolia la cabeza, otro que a las 9 entra a currar, otro ke entra a las 8 y un atajo de cabezas locas sin oficio ni beneficio (esto lo dire en ingles: "like me") que o tenemos otro sitio donde caernos muertos.

 

En definitiva, la cosa ha desvariado mas de lo que un servidor deseba, pero las cosas son como son, no hay que buscarles un cómo ni un porqué, así que asumiré las consecuencias tal y como se presenten.

 

En mi favor puedo decir que el resultado de la noche ha sido productivo, y que en mi mente hay un pensamiento positivo, asi que realmente no tengo nada que reprocharme, pero a pesar de ello, puede que mañana me remita en una nueva entrada a aquella que tenia por nombre "Largo domingo de resaca"

 

Por favor, desde aki mando una señal de socorro: ¡AYUDARME!. Realmente sabeis ke yo no soy asi. Sacarme de este pozo sin fondo donde realmente no kiero entrar.

Fuera de broma. Creo que todo el mundo se merece un homenaje, asi que a mi salud va este.

 

Besos y abrazos a todos vosotros, mis lectores, que sabeis y conoceis acerca de esos pequeños detalles de la vid que hacen a uno sentirse como es.

 

P.D. Perdon si a alguien ha podido ofender el estado etilico de este vuestro blogero, porque puedo asegurar realmente que no ha sido mi intencion en ningun momento el ofender a ninguno de mis amados lectores.

Mi querida AERELABO

Puede que alguno de vosotros, mis ávidos lectores, que soy persona de meterme en todo fregado que se me ponga por delante, y la verdad es que como muy bien se dice: palos con gusto no duelen, y es de eso precisamente de lo que hoy me gustaría hablaros.

Mi vida, la verdad, siempre ha sido algo caótica, entrando y saliendo de sitios algunas veces con mas fortuna que otras, pero tener claro que de todo se aprende. Así pues, puedo decir que después de haber pasado por tres carreras distintas (por mucho que dos de ellas fueran prácticamente iguales, no dejan de ser tres titulaciones diferentes) finalmente encontré aquella para la que creo que había nacido: Relaciones Laborales. Y lo digo de todo corazón, no solo por lo que la carera me ha supuesto personalmente, sino también socialmente.

Yo era una personal que se encontraba perdida, sin rumbo, pero con ganas de no quedarse atascada, de no saber por dónde seguir, y finalmente decidí un cambio de carrera que no dejaba de ser otra cosa que un cambio de vida. Opté por la titulación de diplomado en relaciones laborales, y esa decisión me marcó. Llegue en uno de mis primeros días de clase y medio de sorpresa medio por accidente me hice delegado de clase y de facultad, lo cual me iba a suponer más cambios de los que pensaba.

Ese cargo que os digo llevaba aparejadas una serie de responsabilidades que se apartaban más allá del puro formalismo. Responsabilidades que me llevaron a una serie de reuniones de una asociación de la cual no tenía conocimiento de su existencia: la Asociación Estatal de Alumnos y Ex Alumnos de Relaciones Laborales y Graduado Social (AERELABO para los amigos…). Pues bien, sinceramente puedo decir que en esta asociación he conocido a gente que en la vida pensé que llegaría a conocer y a la cual, estoy seguro, que de otra manera jamás habría conocido.

Llegue a la primera de las reuniones de esta asociación a la que asistí sin tener ni idea de nada, sin saber con lo que me iba a encontrar y sin tener ni idea de cuál iba a ser mi papel, y a día de hoy puedo afirmar que por aquel entonces no imaginaba todo lo que aprendería.

No os voy a contar toda mi vida asociativa, que por suerte o por desgracia es extensa, y no solo por mi papel en la AERELABO, pero lo que si me gustaría  contaros es la última aventura que la asociación me ha reportado.

Ayer por la noche volví de la siempre bellísima ciudad de Granada, donde mis compañeros “granaínos” han organizado la ultima sectorial, y sinceramente, creo que la organización que han tenido ¡ha sido increíble! Desde aquí me gustaría una vez más darles mi más sincera enhorabuena. Y no solo me quiero referir a los compañeros de Granada, sino a todos a los que han ido, los conociera antes o no, porque sinceramente creo que el tiempo que he pasado con ellos, con todos vosotros que ya sabéis quienes sois, ha sido increíble, desde aquí me gustaría daros las gracias a todos por vuestro cariño, vuestro saber estar, por las fiestas que nos hemos metido… Os aseguro, mis queridos lectores, que no podría dejar de elogiar a estas personas a las que a pesar  tan poco tiempo a lo largo de un año, se les coge mucho cariño, sea por la razón que sea.

Imaginaos un pequeño gran hermano, algo corto, de tres o cuatro días, o seis como ha sido en este último caso. Puedo asegurar que los sentimientos y las ganas de maximizar todo se amplían hasta límites que nadie que no lo haya vivido lo puede imaginar. Me refiero a sensaciones que van desde el hecho de conocer a una persona, y que por el simple hecho de saber que la vas a ver en todo momento durante mañana, tarde y noche en los próximos seis días, le coges un cariño que te va a durar mucho tiempo. Siempre te acordarás de esos días, porque los aprovechas al máximo sin temor al hecho de tener que retomar la vida normal al volver a casa.

Puede que muchos de vosotros no entendáis mis palabras, estoy seguro de que será así, pero por justicia conmigo mismo y para con mis compañeros de la asociación, quería tener este detalle. Quería expresar aquello que pienso y que muy pocas veces a casi nadie he dicho, porque creo que es de recibo corresponder a aquellos que expresan con sus gestos en el momento de la despedida, aquello que yo mismo, por culpa de mi falta de expresividad facial y de sentimientos, nunca demuestro.

Desde Cartagena, a todos aquellos que alguna vez habéis formado parte de mi vida gracias a la asociación, os doy las gracias por los momentos compartidos y por los que nos quedan por compartir. Me gustaría que supierais que siempre estaré disponible para vosotros.

Rafa.

P.D. ¡NOS VEMOS EN EL CONGRESO DE MURCIA!   

Recuerdos del colegio

Hay recuerdos y momentos en la vida de las personas que son realmente difíciles de olvidar. Épocas pasadas que nos marcan de por vida ya no solo por nuestras vivencias, sino por lo aprendido en el transcurso de las mismas. Un ejemplo de esto que estoy diciendo son los muchos momentos buenos y malos que todos hemos pasado en el colegio, y es precisamente de eso de lo que hoy os quiero hablar.

Normalmente, una vez que ha pasado un tiempo desde que lo hemos dejado, los recuerdos que no evoca nuestra época de escolares suelen ser buenos momentos, anécdotas y curiosidades que a todos nos han pasado, y hablo de todo esto porque me ha invadido la nostalgia después de hacer una visita al que durante 13 años (desde primero de E.G.B. hasta segundo de bachiller) fue mi colegio y por así decirlo mi segunda casa.

La idea de hacer una visitilla rondaba desde hacía ya tiempo por mi cabeza, pero no fue hasta la semana pasada, cuando un amigo me llamó y bajo la excusa de tomarnos uno de los míticos bocadillos de tortilla de la “cantina” nos fuimos para allá.

La verdad es que los cambios le habían dado una nueva imagen, y pude ver cosas que me sorprendieron, desde un edificio nuevo donde antes había estado la residencia de los “hermanos maristas”, lavado de cara que le habían dado al eterno salón de actos… pero lo que más me impactó fue el no encontrar en su sitio la legendaria figura de forja que había en el edificio donde he comentado que antes estaba la residencia de los hermanos. La verdad, esa imagen del herrero trabajando en la forja y la frase que la acompañaba (tu eres el forjador de tu vida), es algo que siempre me ha impactado y que siempre he tenido muy presente, y más en un lugar como es un centro escolar, donde a la vez que se enseñan conocimientos y educación, se inculcan unos valores que llevaremos como estandarte de por vida.

No sé qué pensareis vosotros, pero yo siempre he guardado un buen recuerdo de mi época de colegio. No puedo negar que allí fue donde encontré a los amigos que aún a día de hoy veo casi a diario, donde tuve mis primeros desengaños, fiascos y triunfos y donde me enseñaron gran parte de los conocimientos que con el paso del tiempo he ido ampliando hasta convertirme en lo que a día de hoy soy (recuerdo a mis amados lectores que aún sigo siendo estudiante…).

Dando una vuelta por los pasillos no pudimos evitar el ir a ver las orlas de promociones anteriores. Por supuesto lo primero que hicimos fue ir a ver la nuestra, para ver y recordar como éramos hace unos años y alguna de las anécdotas que tuvimos con otros compañeros allí presentes a los cuales hace tiempo que no vemos, y la verdad, solamente podíamos recordar cosas buenas, porque con el tiempo, es de eso de lo que uno se acuerda cuando mira hacia atrás y ve desde la perspectiva del paso de los años cómo ha ido pasando el tiempo.

Me sonrío ahora pensando en la conversación que tuvimos con alguno de nuestros antiguos profesores cuando nos cruzamos con ellos. Para no variar intercambiamos anécdotas, y las risas fueron de menos a más, así que ya os podéis imaginar.

Para no aburriros mas con mis divagaciones, solamente diré una cosa: nunca podemos olvidar de dónde venimos allá a donde vayamos.

P.D. Por cierto, ¡el bocata de tortilla estaba cojonudo!

Rafa.

La desidia

Hay veces que pienso que dejamos pasar demasiadas oportunidades. Llegan de forma inesperada, se nos presentan con o sin previo aviso, pero el caso es que muchísimas veces, por cualquier razón que no llego a comprender, dejamos pasar cosas que se nos ofrecen. Para ilustraros, creo que podemos usar de ejemplo un curso en el ámbito de la universidad.

Imaginaos que sois estudiantes universitarios, que habéis acabado vuestros exámenes y que es un día cualquiera de la semana (indeterminado entre lunes y viernes). Con anterioridad, pongamos un par de meses, os han avisado de que se van a realizar una serie de cursos en vuestra facultad de temática de lo más variada y que la única condición para realizar esos cursos es saltaros unas clases. ¡AH!, por cierto, ni que decir cabe que los cursos son absolutamente gratuitos… Sinceramente, no sé como lo veréis vosotros pero yo, personalmente, me tiraba de cabeza para hacerlos.

Mi sorpresa, aunque a estas alturas ya no sé porqué me sorprendo, viene cuando observo que absolutamente nadie está interesado en aprovechar esta oportunidad, y os aseguro que cuando digo nadie, es nadie. Puedo asegurar que la cosa tiene guasa.

Por azares del destino he tenido la posibilidad de visitar y conocer bien el mundo universitario en España, centrándome en los estudios de Relaciones Laborales y sus alumnos, y la verdad es que jamás he visto en ninguna de las escuelas y facultades que conozco (que no son pocas), que semejante derroche de medios económicos, materiales y humanos obtenga tan bajo resultado por parte de los alumnos hacia los que van dirigidos.

La desidia es una enfermedad que nos ataca a todos, eso es innegable, pero el hecho de que se establezca en las personas de forma tan sistemática me parece algo totalmente abominable.

Puedo entender que en alguna ocasión podamos tener un fallo o simplemente falta de ganas para hacer algo, pero el hecho de que esos comportamientos se establezcan por así decirlo, de forma sistemática es algo que me parece triste. Considero que aunque solo fuera por agradecer los esfuerzos de unos pocos, se tendría que ver algo de movilidad, de aceptación o simplemente de consideración del trabajo ajeno.

Las oportunidades no se presentan fácilmente, y cuando esas oportunidades son fruto del trabajo de una persona o de un pequeño grupo de gente que sacrifica su tiempo y medios por el bien de una comunidad, creo que lo menos que podemos hacer es corresponder, por mucho que no obtengamos ningún tipo de “retribución” material.

Para terminar, solo me gustaría que la próxima vez que se os presente una oportunidad como la que os he escenificado, no os lo penséis, ¡aprovecharla!, y acordaros de las enseñanzas de aquel famoso filosofo que dijo: si es gratis…. ¡HASTA REVENTAR!

 

Por cierto, un consejo de amigo: no dejeis de visitar el blog de mi buen amigo "el milonguero! http://lamilonga.blogspot.es/

Superación

Todo un ejemplo de superación, sin ninguna duda.

Esta noche he estado viendo un ratillo el programa de cuatro “el hormiguero”, y la verdad es que el invitado de hoy me ha impactado ya no solo por su trabajo, sino por su vida en general. Hablo de Pedro García Aguado, presentador de “Hermano mayor” y ex jugador de waterpolo.

Pedro ha sido un ganador nato toda la vida, una persona que ha tenido todo tipo de triunfos y fracasos, triunfos en su faceta profesional que van desde el oro olímpico, campeón del mundo, campeón de liga, de copa del rey... y así y un no parar de títulos para un jugador que lo ha sido absolutamente de todo en una generación de jugadores de waterpolo que ha dado muchas alegrías a nuestro país. Pero no todo son alegrías, puesto que esta generación (mas de uno que somos curiosos del deporte en general hemos seguido lo que el futuro ha deparado a esta gran hornada de deportistas), se ha acabado convirtiendo en un autentico ejemplo de lo que son las luces y las sombras.

Los años pasaron, y aquello que en su momento eran celebraciones sin límite y desfases continuos, pasó a ser un problema, ya que los otrora deportistas de elite que no veían el final de sus triunfos vieron como poco a poco esas alegrías desaparecían, y alguno de ellos caía en el pozo sin fondo de las drogas y el alcohol con desastrosas consecuencias (recuérdese el caso de Jesús Rollán, que puso fin a su vida tirándose por un balcón justo delante de su hermana), pero gracias a Dios, no todos los compañeros de aquella generación terminaron igual, o al menos sufriendo los mismo resultados, ya que ahí tenemos el ejemplo de Manuel Estiarte, ejemplo donde los haya.

El caso, es que al escuchar esta noche hablar a Pedro, he podido constatar como la gente es capaz de todo en este mundo, ya que el mismo decía que incluso cuando lo daba todo por perdido después de haber caído primero en el alcoholismo y más tarde en la trampa de la cocaína, después de que su mujer lo dejara y de darse a sí mismo por desahuciado, la vida decidió darle una nueva oportunidad en la figura de un billete de lotería que le tocó a su abuelo, un billete que le montaría de nuevo al tren de la vida.

Con el dinero de ese premio pudo costearse un tratamiento de desintoxicación que junto con la ayuda y el apoyo de una familia que le amaba le devolvió a la vida, y a partir de ahí, poco a poco desapareció el sufrimiento y su vida volvió a recuperarse.

A día de hoy, podéis ver a Pedro en “Hermano mayor” en su faceta de terapeuta, haciendo aquello que la vida le ha enseñado a hacer: enseñar que no todo es como lo queremos ver, sino que pueden haber otros puntos de vista, otras formas de vivir la vida y de actuar frente a los problemas.

Todo un ejemplo de superación.  

Rafa.

Largo domingo de resaca

No sé si alguno de vosotros habrá visto una película que se llama “Largo domingo de noviazgo”, una película ambientada en la 1ª guerra mundial que ni de broma recomiendaría a nadie que tenga algo de gusto por el cine… Pues bien, de esa película, con lo que me quedo es con su titulo, y ni siquiera lo voy a respetar, porque a pesar de que hoy es domingo, no podría decir que es de noviazgo, más que nada porque realmente estoy en uno de esos largos domingos de resaca, de ahí el título de ésta entrada.

Cartagena, 8 de la tarde, lluvia intensa y pocos ánimos de salir en la noche de carnaval. El tiempo no acompañaba, alrededor de los 6-7 grados de temperatura y un sábado de carnaval que se planteaba desalentador. Después de haber sido uno de los valientes que fue al cartagonova a ver ganar al F.C. Cartagena me planto en mi casa mojado y con un frio en el cuerpo de tres pares de narices, mis padres se van de cena y yo me encuentro solo en casa pensando qué coño hacer para planear la noche.

Las primeras llamadas fueron desalentadoras, la cosa no apuntaba bien, pero de pronto un pensamiento me vino a la cabeza: Vamos a salir, vamos a beber y vamos a pasar una noche de puta madre. Así que con esa idea ya clara, encendí la máquina de organizar. Las llamadas se iban sucediendo, y la aventura no había hecho más que comenzar.

Nuestra puesta en escena fue algo suave, light, sin llamar la atención, pero realmente eso no era lo importante cuando prestos, nuestro grupo de seis personas ataviadas con nuestras mejores galas (4 luchadores de sumo y dos marineritos “fresquibiris”) se disponía a empezar una noche que iba  dar mucho de sí acompañados de un grupo de soldados rusos del siglo XIX, princesas de Disney, toreros, flamencas, toros y dos personas disfrazadas de sí mismas.

No voy a entrar en detalles escabrosos ni a contaros la biblia en verso. Resumiré diciendo que la noche tuvo todo aquello que una buena noche de fiesta de un grupo de amigos debe tener: risas, borracheras de límites insospechados, fotos variadas, momentos que posteriormente se convertirían en lagunas mentales y hasta el reglamentario desayuno previo a la vuelta a casa… TODO, o por lo menos casi todo (nadie se escapo con alevosía y nocturnidad a soltar-lastre-vía-bucal).

Creo que uno de los momentos más friki de la noche fue la propia llegada a casa, y digo esto porque en el momento en que me acercaba (rondaban las 9 de la mañana), me encontré con mi madre asomada a la venta de casa con su café en la mano disfrutando de la luminosa mañana y mirándome de esa forma tan especial que solo las madres enfadadas saben cómo hacer, y el problema es que al subir a casa no dijo ni mu, lo cual da  uno, una mayor sensación de inseguridad: ¿me dirá algo mañana? ¿pagaré las consecuencias en un futuro no muy lejano? ¿me reprochará mis comportamientos de por vida? ¿tendrá ganas de practicar conmigo una nueva técnica de lobotomía?

Quizás queráis saber las consecuencias de toda la noche, pero creo que mas de uno ya se las imaginará… He amanecido a las cinco y media de la tarde, y solo puedo decir que el único alimento que he sido capaz de ingerir es una tortillita francesa “reconstituyente” y que aún voy en pijama… Todo eso es la consecuencia de una noche en la que pasamos de todo y que ha pasado a convertirse en un “Largo domingo de resaca”.

Resacosos saludos a tod@s.

 

Rafa.  

Emitiendo desde la universidad...

Como muchos de vosotros y sabréis, soy de esas personas a las que le gusta estudiar en ambientes públicos, y no digo esto como pie para empezar a hablar de lo que son las bibliotecas, de la gente que suele venir a estos sitios, ni nada por el estilo. Doy este pie para comunicaros que mañana tengo mi último examen de esta convocatoria de febrero.

Febrero es ese mes odiado que se sitúa entre el final de las navidades y la consecuente “cuesta” de enero, y las fiestas que empiezan a haber en marzo. Febrero es un mes frio y desagradable que pocas veces trae nada bueno (a excepción de los carnavales). Creo que en todos lo meses de febrero que ha habido en mi vida solo hay una cosa digna realmente de remarcar, y es el viaje que hice el año pasado a esa belleza de país llamado Austria: que paisajes, que manera de disfrutar, que de todo… Bueno, a lo que vamos, que me voy por las ramas y de lo que realmente quiero hablar es de febrero y sus exámenes. Es bien sabido por todos que en el mes de febrero suelen tener lugar los exámenes de la convocatoria que lleva por nombre este mes del año, y digo suelen porque normalmente empiezan en enero y en algunos casos se prolongan hasta marzo. Pues bien, es esta convocatoria la que mas odio, y no es por nada en especial, lo digo en serio, es simplemente que ya en su día decidí odiarla y nunca me he planteado si había un porque especial, así que por esta razón tan madura y estudiada, es en la convocatoria de febrero en la que menos esfuerzo suelo poner, y repito que no es por nada especial, simplemente que la odio y me siento apático, con ganas de no hacer nada a excepción de alguna que otra excentricidad, como por ejemplo escribir un blog.

Febrero normalmente no invita a la fiesta y algarabía que tanto nos gusta a los españoles, porque, a quien pretendemos engañar, a los españoles nos gusta mas el cachondeo que a un tonto un lápiz. Somos un pueblo curtido en mil y una batallas de sillón-ball a los que no hace falta más que alguien salga a la calle con un tambor para que nos pongamos detrás suya y montemos un desfile en menos de un minuto. En resumidas cuentas, nos gusta la juerga (a unos mas que otros), y cuando las circunstancias climatológicas no acompañan, es como si nos faltara algo, los ánimos decaen y nos sentimos apesadumbrados. No digo esto así porque si, ¡tengo datos que demuestran que febrero es la época del año junto con las Navidades en la que hay un mayor numero de suicidios!

¡UN MOMENTO! ¿Acaso no veis lo que estáis consiguiendo?  ¡Otra vez me voy por las ramas! Bueno, creo que lo mejor será que abrevie y termine con unas pequeñas conclusiones:

1.- Febrero es un mes frio que normalmente no me gusta.

2.- Los exámenes de febrero son una mierda.

3.- Mañana tengo mi último examen.

4.- Cuando hablaba de que a los españoles nos gusta el cachondeo hablaba realmente de mi.

5.-  Realmente no tengo datos que demuestren que febrero es la época del año con mayor número de suicidios…

6.- Seguiré agradeciendo vuestros comentarios, ¡ME DAIS LA VIDA!

 

 

Rafa.

La propuesta

En estos momentos son las 2 de la mañana, acabo de llegar a casa de la universidad, mañana tengo examen y sinceramente, no lo llevo lo que se puede decir muy bien. Puede que este comienzo no sea lo mejor de la literatura hispana, pero esto no se trata de hacer un best-seller, sino de hacer un blog con mis pensamientos…

Si esta tarde os comentaba que no sabía de que escribir, esta noche creo que tengo demasiadas cosas sobre las que hablar, así que voy a empezar:

La universidad es ese sitio donde uno se forma de cara a un futuro profesional, pero también es un sitio en donde nos formamos como entes sociales que tratan con otras personas, y sinceramente, esa es la faceta de la vida universitaria que mas me gusta. No os voy a engañar, soy persona más social que estudiosa, así que las visitas nocturnas que hago a la universidad normalmente son más de carácter social que académico. A pesar de que últimamente suela aprovechar mas el tiempo en el estudio que en socializar, hoy ha sido una de esas noches en las que sin saber porque y sin mas compañía que mis pensamientos me levanto del sofá y decido ir a ese centro de saber para ver con que me encuentro. Esta noche me he encontrado con bastante gente, y he tenido conversaciones de todo tipo, desde la alineación del Madrid hasta un casting para buscar personajes para las fiestas de Cartagineses y Romanos, y es de eso precisamente de lo que os voy a hablar.

La conversación ha empezado como el que no quiere la cosa con un par de amigos que me han preguntado si sabía acerca de este casting, y de ahí en adelante va un dialogo del que se sacan en claro varios asuntos:

-          Me gusta actuar.

-          Prefiero ser un secundario cómico decente antes que un mal protagonista (seguro que sería un mal protagonista).

-          Por lo que me han dicho, puede que hasta se me de bien.

De aquí sacamos una conclusión, y es que a lo mejor me animo aunque sea para hacer un ridículo espantoso, pero que ese no sea el problema porque la vergüenza es una cosa que perdí hace mucho tiempo.

No se como lo veréis, ni si tendréis experiencia en este tipo de cosas, así que os animo a que me digáis vuestras impresiones…

Rafa.

Hacia adelante

Despues de lo que puedo calificar como un buen comienzo, me encuentro en este segundo día de la nueva era sin tener aún claro de que quiero que vaya todo esto. Y es que muy a pesar de haberme decidido a dar el paso de crear mi propio blog, me encuentro con que realmente no se todavía como quiero enfocar esto. No creo que sea por falta de inspiración, sino por falta de oportunismo... Me explico: durante el día de hoy he pensado en un millon de cosas, pero la cuestión es que, si en su momento me hubiera sentado a escribir, en estos momentos no éstaría planteando este problema. Aclarandome un poco, y calmando mi mente, puede ser que las musas vengan a mi, y estoy seguro que va  pasar, así que con la calma, os insto a leer dentro de un rato porque estoy seguro de que os voy a dejar unas letras dignas de leer.

 

Rafa.

 

P.D. Gracias por los comentarios que me habeis ido dejando. Os agradecería que lo siguierais haciendo, es una motivación muy grande. Os prometo que cuando tenga tiempo y me ponga a investigar, publicare todo lo que me habeis ido escribiendo.

El comienzo de un nuevo día

Hay días en los que uno se levanta y se plantea cosas que normalmente no hace, y curiosamente, como estaréis pensando, HOY es uno de esos días.

 

Normalmente mi vida en estas fechas de exámenes se suele desarrollar mucho más en horario nocturno que diurno, de ahí el porqué del título de ésta entrada: “El amanecer de un nuevo día”. Y es que es en días como hoy cuando me planteo esas clásicas ideas filosóficas de quienes somos, de dónde venimos y a donde vamos, así  que os podréis imaginar que estoy un tanto descolocado, y no os voy  quitar la razón, es más, voy a animaros para que me deis vuestras opiniones, y así, si puede ser, seguir escribiendo todo aquello que considere oportuno para mí mismo y para todos vosotros.

 

Como decía, hoy me he levantado con toda la calma del mundo, teniendo por seguro que unos minutos más tarde me esperaría un suculento desayuno a base de asado de lubina a la murciana, y es que al abrir los ojos y mirar el reloj del teléfono móvil he visto que eran las dos de la tarde (que no es precisamente la mejor hora para tomarse un café y unas tostadas…). Diré que ha sido un despertar curioso ya que, normalmente, lo primero que oigo todos los días son los gritos de mi madre diciéndome que es X hora y que una persona normal no debería de estar metida en la cama a esas horas, y en parte tiene razón, eso no lo puedo negar. Pierdo la mayor parte del “día” durmiendo, sabiendo perfectamente que podría aprovechar esas horas para hacer cosas normales, como por ejemplo estudiar un rato. Bueno, decía que hoy he tenido un despertar curioso, y es que me ha sorprendido muy gratamente que mi madre, en lugar de gritarme desde la puerta cada vez que pasaba por la puerta de mi habitación, lo que ha hecho ha sido entrar y ponerse a hablar conmigo, nada malo ni malrollero, todo lo contrario, simplemente me decía que tenía frio en las manos mientras me metía las manos por la camiseta del pijama. ¿Quizás algo ha cambiado en el mundo mientras dormía? Yo creo que puede ser, pero si es así, ¿por qué yo sigo teniendo la extraña sensación de que todo sigue igual?

 

Tengo 24 años, estoy estudiando relaciones laborales, y espero terminar este año. Llevo 7 años en la universidad, he pasado por 3 carreras, y por una vez en la vida creo que casi todo va bien. Tengo una novia preciosa que me quiere, y unos amigos que son todo lo que se podría desear. Tengo que admitir que la vida no me ha tratado mal, pero aun así no me conformo. No sé si me entendéis, pero es lo que digo: no me conformo. Quiero más de los que tengo, y sé que tengo que poner de mi parte para conseguirlo. Quizás suene mal, pero sinceramente, es lo que pienso, y ese es el porqué de que este escribiendo este blog en estos momentos, sentado en mi ordenador y con un pitillo en la boca, porque así soy yo.

 

Espero que con vuestra ayuda, este pequeño proyecto personal vaya hacia adelante y os resulte agradable. Os recuerdo que todo comentario será bien recibido, es más, os agradeceré mucho cualquier comentario, sea bueno o malo, porque de eso se trata este blog, de unos pequeños “pensamientos macarrónicos”.  

 

Rafa.

Acerca de pensamientosmacarronicos

reflexiones de una mente pensante

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogspot.es

Noticias: Noticias

Contador gratis contadorplus.com